Informe: Dietas milagrosas (3)

RESULTADO DE UN ESTUDIO SOBRE DIETAS MILAGROSAS

Cadaimage año se multiplica la publicidad de innumerables "dietas milagro" carentes en muchos casos de todo rigor científico. Todas prometen adelgazar rápido y sin esfuerzo, sin advertir de que, además de sufrir una carencia de nutrientes esenciales que pueden dar lugar a problemas de salud, al abandonarlas es habitual engordar más kilos de los perdidos; fenómeno conocido como "efecto yo-yo".

Además de analizar las dietas una a una, el estudio desmonta los mitos más comunes sobre la pérdida de peso (sobre el pan y el agua, los alimentos ‘light’ e integrales, o sobre saltarse comidas), indica cuáles son los errores más habituales a la hora de iniciar una dieta y, lo que es más importante, ofrece pautas correctas para adelgazar de forma efectiva, sana y duradera. En resumen, las 36 dietas analizadas se pueden dividir en seis tipos:
Cuando se basan en la toma de un alimento

Ejemplos: dieta del espagueti, de la piña, de las uvas, del helado, de la zanahoria, del arroz integral, de la patata y dieta del espárrago

En estas dietas se fomenta el consumo de un alimento concreto, que en general da nombre a la dieta, atribuyéndole propiedades beneficiosas. Son aburridas y nada atrayentes, además de desequilibradas y sin base científica. Pueden producir trastornos digestivos y psíquicos, ya que rompen el ritmo alimentario normal.

Dietas de muy bajo o bajo valor calórico

Ejemplos: dieta 1400, dieta disociada, triple factor, Shelton, saciante, dieta de 150 gramos y dieta de las proteínas, todas ellas muy peligrosas.

En esta clasificación se incluyen las que aportan entre 400 y 1.000 Kcal./día. Un uso continuado de esta clase de dietas puede llegar a causar alteraciones gastrointestinales, malestar general, mareos, intolerancia al frío, sequedad de la piel, fragilidad ungueal, la pérdida de cabellos, contracturas musculares, amenorrea, insomnio, ansiedad, irritabilidad y depresión.

Dietas hipoenergéticas
Ejemplos: de la uva, del arroz integral, del helado, personalizada, o primavera.

Las dietas hipoenergéticas aportan más calorías que las de bajo poder calórico, entre 1.000 y 1500 Kcal/día. Cuando su aporte es inferior a las 1200 Kcal/día resultan insuficientes para una nutrición correcta. Con ese número de calorías resulta muy difícil confeccionar una dieta con un aporte de micronutrientes suficiente, por lo que pueden generar problemas a medio plazo.

Dietas pobres en hidratos de carbono y/o ricas en grasas

Ejemplos: disociada, triple factor, Shelton, dieta de los 150 gramos, de las proteínas, abierta, exprés, de la naranja o personalizada.

Prometen resultados rápidos sólo si se come carne, tocino, huevos y otros alimentos proteicos y grasos, suprimiendo o limitando al máximo alimentos ricos en hidratos de carbono como cereales (arroz, trigo, maíz, etc.) y sus derivados (pasta, pan, biscotes, etc.), patatas, legumbres, hortalizas, verduras y frutas. Un aporte excesivo de proteínas y grasas, e insuficiente de hidratos de carbono, ocasiona alteraciones en el normal funcionamiento del organismo. Este tipo de dietas puede producir descalcificación ósea y daños renales por exceso de nitrógeno, así como fatiga y mareos por falta de hidratos de carbono, ya que la glucosa es la principal fuente de energía para el organismo.

Además, estos regímenes provocan una gran pérdida de líquidos y electrolitos, lo que favorece la deshidratación. Elevan los niveles de colesterol y triglicéridos, pudiendo proporcionar hasta 1.500 miligramos de colesterol al día, con el consiguiente riesgo cardiovascular. También aumentan los niveles de ácido úrico y pueden provocar ataques de gota en personas con antecedentes de hiperuricemia o gota. Se pierde proteína muscular e incluso proteína visceral, puesto que el organismo la emplea como fuente de energía. La falta de hidratos de carbono produce un exceso de acetona, ya que el organismo se adapta a la situación y utiliza las grasas como substrato energético con el fin de evitar la degradación de proteína muscular y visceral. Como consecuencia de la cetosis se produce halitosis (mal aliento), pérdida de apetito y sensación de náuseas. Cabe destacar que el escaso aporte de fibra de estas dietas favorece el estreñimiento.

Dietas ricas en hidratos de carbono

Ejemplos de dietas analizadas: Dieta saciante, de la piña, dieta detox, dieta del arroz integral.

Limitan los alimentos ricos en proteínas (lácteos, carnes, pescados, huevos y sus derivados) y grasas (aceites, mantequilla, margarina, etc.) por lo que hay riesgo de carencia de ácidos grasos esenciales, vitaminas liposolubles y proteínas. El aporte excesivo de fibra disminuye la absorción de nutrientes, y al mismo tiempo, puede provocar trastornos intestinales como diarreas, cólicos abdominales y flatulencia. Aquellas dietas que son hipocalóricas, hipoproteicas y bajas en grasas (p. ej. régimen cerealista de la dieta macrobiótica) pueden provocar que se pierda peso a expensas de la masa muscular y de la proteína visceral, un descenso de la presión arterial y, en casos más graves, arritmias cardiacas intratables.

Dietas pintorescas

Ejemplos: dieta del buen humor, dieta Weight Watchers, dieta del chocolate, primavera, antiestrés, sándwich, plan personalizado y dieta para perder volumen.

Utilizan como reclamo a personajes famosos, incluyen en los menús alimentos exóticos o apetitosos o bien mensajes originales y que nada tienen que ver con una correcta y sana nutrición como "dieta del buen humor".

Informe extraído en su totalidad de Revista Consumer Eroski

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